MANIFIESTO

Tanta fe se tiene en Dios, en el Dios de las formulaciones dogmáticas, formulaciones precarias y reduccionistas, que la fe acaba por desaparecer. El espíritu intranquilo de los hombres y mujeres que insaciablemente buscan ir más allá de los márgenes enseñados, poco a poco vamos experimentando el dolor y el descontento de no haber aprovechado en su momento las oportunidades de romper los fríos muros que mantienen encarcelado a ese que, sin embargo, jamás y nunca podrá ser encarcelado.

Es por eso que hoy:

1. Declaramos nuestro inconformismo absoluto contra toda formulación que intente demostrar claridad absoluta.

2. Exigimos la destrucción total de aquellas viejas murallas para darnos cuenta de que lo que estaba allí ya no está, quizás nunca estuvo ahí.

3. Reclamamos ver y experimentar con nuestros propios ojos y no con los ojos miopes y autoritarios del pasado sea de quienes sean, tenga la autoridad que tenga.

4. No queremos más discursos autoritarios ni altares sagrados desde donde se imponga la verdad, sino que deseamos descubrirla en un camino comunitario y horizontal.

5. Volvemos a ser como niños recién nacidos; no para asimilar lo que de manera reduccionista otros han escuchado, sino para explorar y experimentar con nuestras manos, con nuestros oídos, con nuestra boca, con nuestro gusto, con nuestro olfato y con todo nuestro ser.

6. Anhelamos recuperar la multiplicidad de manifestaciones del lenguaje para dialogar y relacionarnos entre los individuos y con lo sagrado.

7. Es nuestro deber recuperar la integralidad del ser humano para poder vivir y desarrollar plenamente nuestra humanidad.

8. Creemos que ser iglesia trasciende toda estructura. No apoyamos las estructuras jerárquicas y verticales. Ser iglesia es compartir la vida en comunidad.

9. Anhelamos tener un genuino encuentro con el Dios de Jesús y para ello es fundamental el testimonio de los evangelios y la Biblia en su totalidad, sin embargo, somos conscientes que toda lectura es una aproximación interpretativa.

10. Exigimos que la FE vuelva a adquirir su condición de FE.

HE AQUÍ, YO HAGO NUEVAS TODAS LAS COSAS